Además, en ciertos casos, no
queda claro si las inventoras figuran en la reseña sólo cuando se trata de inventoras
"únicas" o si también se las tiene en cuenta cuando, en su calidad de
coinventoras, forman parte de un grupo de inventores (también hombres), a los que se
atribuye una invención.
Además, se plantean por lo general otros problemas fundamentales
cuando se intenta recopilar datos estadísticos sobre mujeres inventoras.
Con frecuencia resulta difícil, a veces imposible, buscar
documentos de patente sobre la base del género del inventor. Mientras que, en ciertos
países, es facultativo exigir la indicación del género del inventor en una solicitud de
patente, en otros, esa indicación no se exige y, en otros aún, esa información incluso
puede considerarse ilegal. Por consiguiente, en la mayoría de los casos, el género se
debe deducir del nombre del inventor, lo cual no siempre es evidente y eso hace que sea
difícil efectuar una búsqueda informática.Sin embargo, algunas oficinas de
patentes han intentado recopilar ciertos datos relativamente globales, aunque por lo
general no exhaustivos o aproximativos, sobre las inventoras de sus respectivos países.
Todos los factores antes descritos hacen que sea difícil dar una
interpretación precisa o sacar conclusiones significativas sobre la base de los datos
estadísticos actualmente disponibles. Sin embargo, la información proporcionada por las
distintas oficinas de propiedad industrial, así como la investigación básica, las
entrevistas y demás evaluaciones realizadas al preparar el material para la exposición,
sugieren lo siguiente.
Según el país de que se trate, que puede ser muy diferente de una
región a otra, e incluso dentro de una misma región, las mujeres parecen representar por
lo general entre un uno y un siete por ciento del número total de inventores a quienes se
ha concedido una patente de invención; en unos cuantos casos, este porcentaje puede
ascender incluso hasta un 10% o un 12%. Sin embargo, estas cifras modestas parecen estar
en expansión tanto desde el punto de vista de los números efectivos como de los números
proporcionales. Además, se puede percibir otra tendencia: los campos en los que inventan
las mujeres son cada vez más variados y más amplios.
Históricamente, parecería que las mujeres, consideradas como un
grupo, empiezan a inventar en esferas principalmente relacionadas con los niños, el hogar
y los cuidados de la belleza. En segundo lugar, las mujeres aparentemente progresan hacia
la realización de invenciones prácticas o educativas para su utilización fuera del
hogar, con toda una variedad de invenciones mecánicas y orientadas a la seguridad y de
invenciones relacionadas con la salud y la medicina. Por último, las mujeres
aparentemente se destacan en toda una variedad de esferas que pueden no estar asociadas
con estereotipos tradicionales, entre ellas la química y la industria pesada, así como
las esferas de la alta tecnología. Por ejemplo, son numerosas las que parecen tener
éxito como investigadoras e inventoras en biotecnología, incluida la ingeniería
genética.